Desde que le encontré supe que estaba predestinada a compartir mi vida con él, y de no ser así prefiero no vivirla, ahora se que jamás veremos el mismo paisaje ni viviremos bajo el mismo techo.
Estos últimos meses me levanto en una soledad constante, con la ilusión de volver a verle como único aliciente para despertar, lo triste es que solo puedo estar con él trabajando en el busto de la única mujer a la que ama, Zenobia. Me parece que tendré que morirme triste … sin beso … ni corazón … ni voz de plata … ni versos … ay!
Nefelibata me dicen, pues si soñar es la única forma de estar con él así he de permanecer, soñando en la eternidad del atardecer, noche última… que querría tanto a tu lado… y estoy sola… …sola… Yo así en la vida estoy, pero en la muerte ya nada me separa de ti… muerte… cómo te quiero…

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